martes, 22 de septiembre de 2009

Sopa de verduras y champiñones “Sol Poniente”



Hoy se me ocurrió hacer una sopita de esas que tanto apetecen al filo del otoño, cuando los días se acortan, la cama (todavía desnudita) nos pide abrigo y la estufa aguarda en el trastero descontando los días para entrar (y hacernos entrar) en calor.

Es muy sencilla, los ingredientes son básicos y admite todo tipo de mezclas y cambios.

En casa tenía:
puerro, zanahorias, apio, un puñado de champiñones, perejil “regalao”, albahaca, tomates en rama, fideos finos y salsa de soja.

Y me ha salido así de rica:



Antes de nada he alcanzado la olla rápida, que estaba en el estante más alto de la cocina, donde ha pasado el verano. En un fondo de aceite he dorado un puerro, una zanahoria, un trocito de apio (gran descubrimiento) y los champiñones (si son naturales, mejor), todo muy picadito (ya le estoy cogiendo el punto al cuchillo). Pongo un pellizco de sal. Sin esperar a que esté todo pochado añado el agua (cantidad que dependerá de cuántos seamos para comer o de cuánta sopa queramos tomar el resto de la semana ;-) y un tomate colorao cortado en cuartos (se deshará con la temperatura de la olla y al abrirla podrás retirar los pellejos con facilidad). La cierro bien y la ajusto en el punto 2. Cuando empieza a silbar, bajo el fuego al mínimo y espero 15 minutos, más o menos. Apago para que suelte el vapor y cuando puedo destaparla, vuelvo a encender el fuego, muy bajito, y echo un poquito de perejil fresco picado, albahaca, un buen chorreón de salsa de soja (Kikkoman es la que más me gusta) y unos fideítos de esos de cabello de ángel. Comprobamos si le falta sal y en unos minutos tenemos una sopa nutritiva de tonos rojizos y dorados diciendo «¡Coge la cuchara ya!».

Alternativas: Siempre le puedes cuajar un huevo; echarle un hueso de jamón; utilizar el caldo que sobre, bien colado, para hacer un arroz sabroso; batir el resto de la verdura con una patata y un calabacín cocidos y unos cominos, y conseguir una crema rica rica…

¡Salud!

PD: Por supuesto, se puede hacer igual de rica en la olla normal de toda la vida.

2 comentarios:

Alice dijo...

Ummm, sí que parece rica, sí, puede que me anime a hacerla, pero quitándole el apio, que le tengo manía...

Revangel dijo...

:-DDD Sí, jaja, el apio es de esas cosas que las odias o las amas. Estará igual de rica sin él.
Bon appetit, dear Alice!